
Las frases vienen y van,
Dichos cotidianos como….
Te cuidas, con cuidado, se cuida de tal forma,
Pero al imaginar lo que es “cuidar”
Supongo que será proteger algo valioso….algo que se quiere de verdad,
Que se ama con el corazón.
Algunas veces cuidamos el corazón con todas nuestras fuerzas sin imaginar que se
Dejan ir oportunidades que nunca pueden volver y se pierden sentimientos que pudieron
Marcar historias que nunca tuvieron principio ni final.
Las amistades son un lazo de amor que como resultado dejan sonrisas y los mas hermosos momentos en nuestra memoria.
Los amores del pasado y presente, forman poco a poco un muro, preparando el lugar especial para cuando llegue el amor verdadero y nada obstaculice creer y aprender a ver hacia adelante dentro del muro que resguarda los corazones.
No es malo cuidar el corazón, lo malo es sobreprotegerlo, hay que darle la oportunidad de
Aprender a ver y distinguir, de escoger y rechazar, de comprender y de olvidar.
Dejemos que los corazones se rocen y sientan los latidos de otros,
Que el amar no sea un paso al temor, que sea el paso a la felicidad
Que el regalo de cada día sea un latido y que la vida no sea un espejismo más.
Dichos cotidianos como….
Te cuidas, con cuidado, se cuida de tal forma,
Pero al imaginar lo que es “cuidar”
Supongo que será proteger algo valioso….algo que se quiere de verdad,
Que se ama con el corazón.
Algunas veces cuidamos el corazón con todas nuestras fuerzas sin imaginar que se
Dejan ir oportunidades que nunca pueden volver y se pierden sentimientos que pudieron
Marcar historias que nunca tuvieron principio ni final.
Las amistades son un lazo de amor que como resultado dejan sonrisas y los mas hermosos momentos en nuestra memoria.
Los amores del pasado y presente, forman poco a poco un muro, preparando el lugar especial para cuando llegue el amor verdadero y nada obstaculice creer y aprender a ver hacia adelante dentro del muro que resguarda los corazones.
No es malo cuidar el corazón, lo malo es sobreprotegerlo, hay que darle la oportunidad de
Aprender a ver y distinguir, de escoger y rechazar, de comprender y de olvidar.
Dejemos que los corazones se rocen y sientan los latidos de otros,
Que el amar no sea un paso al temor, que sea el paso a la felicidad
Que el regalo de cada día sea un latido y que la vida no sea un espejismo más.