miércoles, 3 de junio de 2009

Necesitaba una Mano



En los días de soledad, cuando la sonrisa desaparece
y recuerdos de algo que ya no es retornan con fuerza
se necesita dejar todo atrás.

Frío habitaba en mi corazón, no había nadie que pudiera abrazarlo
porque no necesitaba de un abrazo cualquiera, necesitaba el abrazo de quien se había marchado.
La sensación de ese frío que consumía la alegría que siempre habita a mi alrededor, era horrible
un dolor incalculable y abrumador que sola no podía soportar.

Me di cuenta de que necesitaba de una mano,
me rehusaba a aceptar su partida, me rehusaba a creer que había terminado
en mi corazón aun habían rastros de lo que fue su amor,
rastros de lo que fue nuestra historia de amor.

Me di cuenta de que necesitaba una mano,
muchos me conocen bien, muchos otros creen conocerme bien
Sin embargo se necesitaba algo más que conocer,
algo como querer ayudar a devolverme la sonrisa y el brillo de mis ojos.

Muchos me dieron abrazos, besos y trataron de hacerme reír, pero no funcionó,
era como una herida solo lavada con agua, se tranquiliza el dolor por un momento pero
luego la herida se vuelve a abrir y a resentir.
necesitaba algo más…

Quizá necesitaba de una mano porque la mía quedo vacía en cuanto el la soltó,
unos ojos que vieran a través de mi interior y que yo pudiera reflejarme en ellos para
darme cuenta de mi semblante de dolor y hacer algo por cambiarlo.

Nunca estuve sola, siempre estuve rodeada de seres que inexplicablemente
me aman por lo que soy y deseaban verme feliz.
sin embargo necesitaba estar sola,
necesitaba recordar todo aquello por última vez para dejarlo ir.
Pero tú siempre te acercaste con tu cariño y tu alegría y sin querer poco a poco mi vida empezó
a mejorar otra vez.
Sin sentir estaba volviendo a sonreír y mi corazón empezaba a sanar.

Una noche al escuchar tus palabras recordé todo aquello que destruía mi corazón cada vez que
regresaba a mi mente,
una película de imágenes regreso a mi memoria y mis ojos rompieron en lágrimas,
mi sonrisa desapareció y me di el tiempo de saborear el dolor por última vez,
porque necesitaba dejarlo ir, dejar ese pasado atrás, volver a vivir;
fueron los minutos más largos, los segundos más dolorosos, las horas
en las que mi corazón ardía d tristeza al recordar todo por última vez.

Pero todo por fin pasó, las nubes grises se desvanecen cuando cesa la tormenta,
tú estuviste ahí desde el principio y no puedo decir final
porque sigues ahí.
Siempre con tu sonrisa y tu manera de hacerme reír.

Gracias, es una palabra que se la lleva el viento, pero que siempre te dedicare,
la sensación de seguridad a tu lado es sin lugar a dudas el refugio al que acudiré,
mi corazón siempre te tendrá en un lugar especial porque tú lo ayudaste a volver a vivir,
siempre estará dispuesto a hacerte feliz y a inventar cosas nuevas cuando el tuyo necesite de mí.

Cuando sonrías yo lo hare contigo, cuando tu cabeza caiga yo la sostendré entre mis manos,
cuando llores yo llorare contigo, cuando necesites de un abrazo,
siempre tendrás los mas cálidos porque te daré cuantos necesites,
y si algún día te sientes solo voltea a ver pues nuestra amistad aun no habrá terminado
y estaré detrás de ti para brindarte mi mano.